2007: Fortaleciendo la convivencia familiar desde la educación para la paz

 

Alegres-2007

2007: Fortaleciendo la convivencia familiar desde la educación para la paz

2007: Strengthening Family Bonds Through Peace Education

Xander Tomás Montoya López[1]

xmontoyal3332@ulicori.net

Resumen

En 2007, la Fundación CEPPA fortaleció su trabajo con familias mediante talleres que promovieron una crianza respetuosa, el diálogo y la convivencia pacífica. Madres, jóvenes y adolescentes reflexionaron sobre sus roles, reconociendo la complejidad de la vida familiar y la importancia del apoyo mutuo. Destacaron procesos de mayor conciencia social en niños y niñas, así como el acompañamiento a madres jóvenes frente a sus desafíos. En conjunto, las experiencias evidencian avances significativos en la construcción de relaciones más empáticas, críticas y orientadas a una cultura de paz.

Abstract

In 2007, the CEPPA Foundation strengthened its work with families through workshops that promoted respectful parenting, dialogue, and peaceful coexistence. Mothers, young people, and adolescents reflected on their roles, recognizing the complexity of family life and the importance of mutual support. They highlighted efforts to foster greater social awareness in children, as well as support for young mothers in facing their challenges. Taken together, these experiences demonstrate significant progress in building more empathetic, critical relationships oriented toward a culture of peace.

2007: Fortaleciendo la convivencia familiar desde la educación para la paz

El año 2007 marcó un periodo significativo para la Fundación CEPPA, caracterizado por una intensificación en los procesos formativos dirigidos a las familias y por una mayor profundidad en la comprensión de las dinámicas de convivencia. A través de diversos talleres orientados a padres, madres, niños, niñas y adolescentes, la organización consolidó espacios de reflexión que permitieron visibilizar tanto desafíos como avances en la construcción de relaciones más sanas y respetuosas.

Uno de los ejes más relevantes de este año fue el trabajo con madres de familia, particularmente en el taller “Formando hijos e hijas felices”. En este espacio, las participantes no solo compartieron sus experiencias, sino que también evidenciaron un genuino interés por fortalecer su rol como figuras de cuidado desde el respeto y la empatía. Las reflexiones recopiladas mostraron una creciente conciencia sobre la importancia de la convivencia positiva entre pares y dentro del núcleo familiar. Este proceso no fue unilateral: los niños y niñas también demostraron una actitud colaborativa, expresando su deseo de construir hogares donde prevalezca el bienestar colectivo. En comparación con años anteriores, se observó en la niñez una mayor sensibilidad hacia el entorno social y una disposición más activa para contribuir a él.

En paralelo, talleres como “Educa sin pegar”, desarrollado en el PANI de Quepos, y el trabajo en Hogares de Acogimiento en Aguirre, evidenciaron la apertura de las personas participantes hacia el diálogo honesto sobre la crianza. Lejos de idealizar el rol de quienes cuidan, estas experiencias permitieron reconocer la complejidad inherente a la formación de niños y niñas. Surgió con claridad la idea de que no existen fórmulas únicas ni absolutas para una crianza “correcta”; más bien, se trata de un proceso dinámico, lleno de aprendizajes, aciertos y errores. A través de instrumentos como cuestionarios y espacios de intercambio, fue posible identificar que muchas de las situaciones que enfrentan las familias en su día a día son más comunes de lo que se suele asumir, lo cual contribuye a desmitificar la idea de la crianza perfecta y a fortalecer redes de apoyo basadas en la experiencia compartida.

Otro aporte fundamental del año fue el taller “Adolescentes madres educando con ternura”, que puso en el centro la realidad de las madres jóvenes. Este espacio permitió comprender las múltiples dimensiones que atraviesan estas mujeres, quienes, además de asumir la maternidad, continúan en sus propios procesos de desarrollo personal. El enfoque del taller buscó acompañarlas hacia prácticas de crianza respetuosas, reconociendo al mismo tiempo las limitaciones estructurales que enfrentan, especialmente en el ámbito laboral. En este sentido, se destacó la importancia del apoyo interinstitucional, particularmente el rol del INA en la provisión de herramientas que les permitan generar ingresos y sostener sus hogares. Las voces de las participantes evidenciaron la necesidad de ampliar estas oportunidades, subrayando cómo el acceso a recursos adecuados puede transformar significativamente sus trayectorias de vida.

Finalmente, el taller “Creciendo en familia”, implementado en la Escuela Tobías Guzmán y el Colegio San Mateo, permitió observar con claridad la evolución en las percepciones y expectativas de las personas jóvenes respecto a sus familias. En estos espacios, los y las participantes demostraron una notable capacidad para identificar dinámicas positivas y negativas en su entorno, así como para reflexionar sobre sus propias características personales. Este ejercicio de autoconocimiento se traduce en la construcción de identidades más sólidas y conscientes, donde los jóvenes no solo expresan con claridad sus aspiraciones, sino también las estrategias que consideran necesarias para alcanzarlas. Destaca, además, su disposición a cuestionar la realidad, evitando aceptar de manera acrítica la información proveniente de figuras de autoridad o fuentes directas.

En conjunto, las experiencias del 2007 reflejan un avance significativo en la promoción de una cultura de paz desde el ámbito familiar. Más allá de la implementación de talleres, lo que se evidencia es la consolidación de procesos de transformación personal y colectiva, donde el diálogo, la reflexión y el reconocimiento de la complejidad humana se convierten en pilares fundamentales. Este año no solo dejó aprendizajes en quienes participaron directamente en las actividades, sino que también reafirmó el compromiso de la Fundación CEPPA con el acompañamiento integral de las familias, entendidas como espacios clave para la construcción de sociedades más justas y pacíficas.


[1]  Xander Tomás Montoya López, Estudiante de Bachillerato en Criminología, Universidad Libre de Costa Rica, San José, Costa Rica.

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario