Sembrar en todo el territorio: la huella de CEPPA en 2003

 

CAI-2003-Adulto Mayor

Sembrar en todo el territorio: la huella de CEPPA en 2003

Sowing seeds throughout the territory: CEPPA's footprint in 2003

Nikole Céspedes Garita[1]

Resumen

En 2003, la Fundación CEPPA fortaleció su labor educativa y comunitaria mediante talleres, acompañamientos y procesos formativos en diversas regiones del país. Se trabajó con docentes, comunidades, adolescentes y poblaciones vulnerables, incluyendo centros penitenciarios y el CAI Adulto Mayor. Con la participación de múltiples facilitadores, CEPPA amplió su presencia territorial y consolidó su enfoque pedagógico orientado a la cultura de paz. Fue un año de crecimiento, compromiso social y expansión de su impacto en Costa Rica.

Abstract

In 2003, the CEPPA Foundation strengthened its educational and community work through workshops, support, and training processes in various regions of the country. It worked with teachers, communities, adolescents, and vulnerable populations, including prisons and the CAI Adulto Mayor (Senior Citizen Center). With the participation of multiple facilitators, CEPPA expanded its territorial presence and consolidated its pedagogical approach oriented toward a culture of peace. It was a year of growth, social commitment, and expansion of its impact in Costa Rica.

Sembrar en todo el territorio: la huella de CEPPA en 2003

El año 2003 marcó un punto de consolidación y crecimiento para la Fundación CEPPA, tanto en la cobertura territorial como en la profundidad de sus procesos formativos. A lo largo de estos doce meses, el equipo desplegó un trabajo sostenido con docentes, instituciones públicas, comunidades y poblaciones en situación de vulnerabilidad, reafirmando su compromiso con la construcción de una cultura de paz desde la educación y la facilitación participativa.

Las actividades iniciaron en febrero con un impulso significativo en la región de Grecia, donde se desarrollaron los primeros talleres dirigidos a docentes en el Salón Parroquial, facilitados por Celina García y Norma Vargas. Ese mismo mes, el equipo extendió su labor a espacios comunitarios como el Centro Infantil de Anonos y el Centro Gerardo Bolaños, donde Celina García, Tito Méndez y Vilma Valverde lideraron procesos orientados a fortalecer habilidades socioemocionales y herramientas de convivencia pacífica.

En marzo, el trabajo continuó con una presencia activa en Alajuela. CEPPA acompañó a asesores del Ministerio de Educación Pública en la Cruz Roja local, mientras que en centros como el Salón Grecia, Catedralita y Corazón de Jesús se desarrollaron jornadas formativas para docentes con la participación de Diego Bolaños y Norma Vargas. Paralelamente, se llevaron a cabo sesiones en Orotina, ampliando la cobertura hacia nuevas comunidades educativas.

Abril destacó por su intensidad y diversidad logística. El equipo facilitó procesos en el CAI de La Uruca, con el liderazgo de Celina García y Vilma Valverde, para luego trasladarse al Centro de Capacitación Penitenciaria, donde un grupo ampliado de facilitadores (Kristen Grungberg, Nancy Maldonado y Aurora Vargas) impulsó talleres orientados al desarrollo personal y la promoción de la paz en contextos de privación de libertad. Más adelante, el trabajo llegó hasta Cañitas de Monteverde, fortaleciendo la presencia de CEPPA en comunidades alejadas del Valle Central.

En los meses de mayo y junio, y de manera sostenida en el segundo semestre, la Fundación continuó su labor de acompañamiento pedagógico en diversas parroquias y centros educativos. Un hito relevante de este período fue el trabajo de sensibilización realizado con la Escuela Santamaría Rodríguez, proceso que contó con la participación activa de los Embajadores de la Paz bajo la guía de Luzmilda Acuña, reforzando así la dimensión juvenil de la cultura de paz.

Hacia la segunda mitad del año, la organización intensificó los esfuerzos dirigidos a poblaciones vulnerables. En septiembre, el CAI Adulto Mayor se convirtió en un espacio clave para la formación y el acompañamiento, seguido por sesiones en el Centro Gerardo Bolaños durante octubre. Estas intervenciones permitieron adaptar la metodología a las necesidades particulares de personas mayores en contextos complejos.

La agenda de noviembre reflejó nuevamente la diversidad de los públicos de CEPPA. En la parroquia Cristo Rey se desarrollaron procesos dirigidos tanto a docentes como a adolescentes, mientras que en Ciudad Quesada, San Carlos, se ofrecieron actividades para grupos del área de salud, fortaleciendo la articulación entre educación, bienestar y paz.

El cierre del año, del 2 al 4 de diciembre, estuvo marcado por una intervención significativa en el CAI Adulto Mayor, esta vez dirigida a personas privadas de libertad. Con el acompañamiento de las facilitadoras Celina García y Elena Austermühle, se desarrollaron espacios de reflexión, escucha y desarrollo personal que reiteraron la apuesta de CEPPA por trabajar con todos los sectores de la sociedad.

En conjunto, el recorrido del año 2003 evidencia un período de compromiso social constante, expansión territorial y madurez institucional. La Fundación CEPPA consolidó su presencia en distintas regiones del país y fortaleció su propuesta pedagógica, manteniendo como eje central la convicción de que la cultura de paz se construye mediante procesos educativos cercanos, participativos y profundamente humanos.


[1] Nikole Céspedes Garita, Estudiante de Bachillerato en Ciencias de la Educación Preescolar, Universidad Americana, San José, Costa Rica.


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