2011: La construcción cotidiana de la paz en múltiples escenarios

 

Múltiple-Memorias-2011

2011: La construcción cotidiana de la paz en múltiples escenarios

2011: The Day-to-Day Work of Peacebuilding in a Variety of Settings

Edsson Alexander González Campos[1]

egonzalezc0578@ulicori.net

Resumen

En 2011, la Fundación CEPPA consolidó su presencia en diversos territorios de Costa Rica mediante procesos formativos en resolución creativa de conflictos, mediación y cultura de paz. Desarrolló talleres en comunidades, centros educativos, universidades y espacios institucionales como áreas de salud y la CCSS. Destacaron intervenciones en Esparza, la Zona Norte y Ciudad Quesada, así como procesos con estudiantes internacionales. A lo largo del año, CEPPA fortaleció capacidades para la convivencia pacífica, reafirmando su enfoque de trabajo territorial e intercultural en la construcción de una cultura de paz.

Abstract

In 2011, the CEPPA Foundation consolidated its presence in various regions of Costa Rica through training programs on creative conflict resolution, mediation, and a culture of peace. It conducted workshops in communities, schools, universities, and institutional settings such as health care facilities and the CCSS. Notable initiatives included projects in Esparza, the Northern Region, and Ciudad Quesada, as well as programs with international students. Throughout the year, CEPPA strengthened capacities for peaceful coexistence, reaffirming its approach to territorial and intercultural work in building a culture of peace.

2011: La construcción cotidiana de la paz en múltiples escenarios

El año 2011 representó para la Fundación Centro de Estudios para la Paz (CEPPA) una etapa de crecimiento sostenido, consolidación institucional y ampliación de su presencia en diversos territorios de Costa Rica. A lo largo de ese período, la organización reafirmó su compromiso con la construcción de una Cultura de Paz mediante procesos formativos dirigidos a comunidades, instituciones educativas, organizaciones de salud y espacios de encuentro intercultural. Más que una sucesión de actividades, el año reflejó una convicción profunda: la paz se construye allí donde las personas aprenden a relacionarse de manera más humana, dialogante y colaborativa.

Las primeras acciones del año evidenciaron esa orientación. El 31 de enero, CEPPA desarrolló en Esparza un taller de intercambio de experiencias en la Sala de Reuniones del Área de Salud. Este encuentro permitió a las personas participantes compartir aprendizajes, fortalecer vínculos y reflexionar sobre la importancia de las relaciones humanas en la promoción del bienestar comunitario. Desde el inicio del año, la fundación apostó por espacios que favorecieran la escucha, el diálogo y la construcción colectiva de conocimientos.

Durante el mes de mayo, la sede de CEPPA se convirtió en un escenario de intercambio internacional cuando Celina García facilitó un taller del Programa de Alternativas a la Violencia para estudiantes de la Universidad de Radford, provenientes de Estados Unidos. Esta experiencia reafirmó el valor del encuentro intercultural como una oportunidad para compartir perspectivas, metodologías y aprendizajes en torno a la transformación pacífica de los conflictos.

Junio fue uno de los meses más dinámicos del año. Gracias al compromiso de facilitadores como Celina García, Esmeralda Pacheco Ponce de León, Javier Herrera Montenegro y Javier Ralliope, CEPPA desarrolló una intensa agenda de formación en convivencia, resolución creativa de conflictos y fortalecimiento de capacidades docentes. Las actividades se extendieron por distintos puntos del país, incluyendo el Colegio Técnico de La Fortuna, la Junta de Salud de La Fortuna en San Carlos y el Instituto Tecnológico de Costa Rica. Estas intervenciones evidenciaron la capacidad de la fundación para articular esfuerzos entre comunidades, instituciones educativas y organizaciones públicas, fortaleciendo una red de actores comprometidos con la convivencia pacífica.

La llegada de septiembre y octubre estuvo marcada por la celebración de Festivales de la Paz en la Zona Norte del país. El 22 de septiembre se realizó un encuentro en la Escuela San Isidro de Pital y, al día siguiente, otro en el Colegio Técnico de Pital, ambos facilitados por Noelia Altano y Sally Gómez. Estas actividades promovieron valores de respeto, cooperación y convivencia mediante metodologías participativas que involucraron activamente a estudiantes y comunidades educativas. Pocos días después, el 3 de octubre, las mismas facilitadoras llevaron un taller de Respuesta Creativa al Conflicto al Barrio de Los Ángeles de Ciudad Quesada, ampliando el alcance de estas iniciativas hacia espacios comunitarios donde la construcción de paz adquiere una relevancia cotidiana.

El cierre del año mantuvo el ritmo de trabajo que caracterizó a la organización durante todo el período. Entre el 21 y el 25 de noviembre, Celina García y Kathryn Liss facilitaron un taller intensivo de mediación en la sede de CEPPA. Durante varios días, las personas participantes profundizaron en herramientas de diálogo, negociación y resolución de disputas, fortaleciendo competencias esenciales para la gestión pacífica de los conflictos. Posteriormente, el 30 de noviembre, la Fundación desarrolló en Ciudad Quesada un proceso dirigido a trabajadores de la Caja Costarricense de Seguro Social, centrado en la promoción de una sexualidad sana y el bienestar integral, demostrando nuevamente la amplitud temática de su labor educativa.

Mirado en perspectiva, el 2011 fue un año que confirmó la capacidad de CEPPA para estar presente en múltiples escenarios y responder a diversas necesidades sociales. Universidades, colegios técnicos, centros educativos, instituciones de salud y organizaciones comunitarias formaron parte de un mismo esfuerzo por fortalecer capacidades para la convivencia pacífica. Esta diversidad de espacios no fue producto del azar, sino la expresión coherente de una visión institucional que entiende que la paz no pertenece a un único ámbito ni a un solo territorio. La paz se construye en las aulas, en las comunidades, en los lugares de trabajo y en cada espacio donde las personas deciden encontrarse para dialogar, aprender y transformar sus diferencias de manera constructiva.

Así, el recorrido de CEPPA durante 2011 dejó una huella significativa en distintas regiones del país y reafirmó una certeza que continúa guiando su trabajo: la construcción de una Cultura de Paz requiere presencia, compromiso y la voluntad permanente de acompañar a las personas allí donde más se necesita.


[1] Edsson Alexander González Campos, Estudiante de Bachillerato en Criminología, Universidad Libre de Costa Rica, San José, Costa Rica.


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