Memorias Vivas de CEPPA 2020: Un compromiso que no se detuvo

2020-

Memorias Vivas de CEPPA 2020: Un compromiso que no se detuvo

CEPPA 2020 Living Memories: A Commitment That Never Stopped

Jennifer Solano Guadamuz[1]

jsolanog0001@ulicori.net

Resumen

En 2020, la Fundación CEPPA reafirmó su compromiso con la construcción de una cultura de paz a pesar de los desafíos del contexto internacional. A través del programa Respuesta Creativa al Conflicto (RCC), desarrolló talleres con estudiantes y docentes para fortalecer habilidades de resolución pacífica de conflictos. Asimismo, mediante el Programa Alternativa a la Violencia (PAV), acompañó a personas privadas de libertad del Centro Penitenciario La Reforma en procesos de autoestima, autocuidado y transformación personal. Estas acciones reflejan el compromiso permanente de CEPPA con la educación para la paz y la convivencia respetuosa.

Abstract

In 2020, the CEPPA Foundation reaffirmed its commitment to building a culture of peace despite the challenges of the international context. Through the Creative Response to Conflict (RCC) program, it conducted workshops with students and teachers to strengthen peaceful conflict resolution skills. Likewise, through the Alternative to Violence Program (PAV), it supported inmates at La Reforma Correctional Facility in processes focused on self-esteem, self-care, and personal transformation. These actions reflect CEPPA’s ongoing commitment to education for peace and respectful coexistence.

Memorias Vivas de CEPPA 2020: Un compromiso que no se detuvo

El año 2020 representó uno de los mayores desafíos para las organizaciones sociales en Costa Rica y el mundo. La emergencia sanitaria transformó la vida cotidiana y obligó a replantear la forma en que se desarrollaban los procesos educativos, comunitarios y de acompañamiento. Sin embargo, lejos de detener su labor, la Fundación CEPPA reafirmó su compromiso con la construcción de una cultura de paz, demostrando que incluso en tiempos de incertidumbre era posible continuar sembrando herramientas para la transformación pacífica de los conflictos.

Los primeros meses del año estuvieron marcados por un intenso trabajo preventivo a través del programa Respuesta Creativa al Conflicto (RCC). Durante enero se desarrollaron talleres de verano dirigidos a estudiantes y docentes de distintos centros educativos, entre ellos la Escuela Sagrado Corazón de Jesús y la Escuela Ciudadela de Pavas. Estos espacios permitieron fortalecer capacidades para el diálogo, la comunicación y la resolución pacífica de los conflictos dentro de la comunidad educativa, promoviendo ambientes escolares más seguros, respetuosos y participativos.

La apuesta por la educación para la paz también se extendió al sistema penitenciario mediante el Programa Alternativa a la Violencia (PAV). Durante los meses de febrero y marzo, personas privadas de libertad del Centro Penitenciario La Reforma participaron en la capacitación correspondiente al nivel avanzado del programa. Este proceso estuvo orientado a fortalecer la autoestima, el autocuidado y el desarrollo de habilidades personales que favorecen la transformación de conductas agresivas y autodestructivas en relaciones basadas en el respeto, la empatía y la convivencia pacífica.

Estas experiencias reflejan la esencia del trabajo de la Fundación CEPPA: generar oportunidades para que las personas desarrollen nuevas formas de relacionarse consigo mismas y con quienes las rodean. Tanto en las aulas como en los centros penitenciarios, cada taller representó una oportunidad para demostrar que la violencia no es un destino inevitable, sino una realidad que puede transformarse mediante procesos educativos, reflexivos y profundamente humanos.

Aunque el contexto nacional cambió drásticamente durante el transcurso del año, las acciones emprendidas durante sus primeros meses dejaron en evidencia que la promoción de la cultura de paz requiere perseverancia, compromiso y la convicción de que cada persona posee el potencial para convertirse en agente de cambio dentro de su comunidad. Esa ha sido, y continúa siendo, la misión que inspira el trabajo de la Fundación CEPPA.


[1] Jennifer Solano Guadamuz, Estudiante de Bachillerato en Criminología, Universidad Libre de Costa Rica, San José, Costa Rica.

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