Privados de libertad en 2024: la transformación tras los muros también es justicia y una apuesta por la paz

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Privados de libertad en 2024: la transformación tras los muros también es justicia y una apuesta por la paz

Prisoners in 2024: Transformation Behind Bars Is Also Justice and a Commitment to Peace

Edsson Alexander González Campos[1]

egonzalezc0578@ulicori.net

Resumen

El año 2024 fue para la Fundación CEPPA uno de los más significativos de su historia. A lo largo de los doce meses de trabajo sostenido, la organización desplegó una labor formativa de amplio alcance: capacitaciones en centros penitenciarios de todo el país, procesos con niños, estudiantes universitarios y público en general, y la expansión del programa a nuevas sedes de la UNED. Sin embargo, ningún evento de este año puede equipararse en peso simbólico e histórico a lo ocurrido en el CAI Jorge Debravo, cuando por primera vez en Costa Rica, un grupo de personas privadas de libertad facilitó un taller del Programa Alternativa a la Violencia (PAV) a sus propios compañeros. Este hito, fruto de años de siembra paciente, marcó un antes y después en la historia de CEPPA y en la historia de la educación para la paz en el país.

Abstract

The year 2024 was one of the most significant in the history of the CEPPA Foundation. Throughout twelve months of sustained work, the organization carried out extensive educational and training initiatives, including workshops in correctional facilities across the country, programs with children, university students, and the general public, as well as the expansion of its initiatives to new campuses of the National Distance Education University (UNED). However, no event during the year equaled the symbolic and historical significance of what took place at the Jorge Debravo Correctional Facility, where, for the first time in Costa Rica, a group of persons deprived of liberty facilitated a workshop of the Alternatives to Violence Project (AVP) for their fellow inmates. This milestone, the result of years of dedicated and patient effort, marked a turning point in the history of the CEPPA Foundation and in the development of peace education in the country.

Privados de libertad en 2024: la transformación tras los muros también es justicia y una apuesta por la paz

El 2024 marcó un periodo de intensa actividad para la Fundación CEPPA, caracterizado por la expansión de sus procesos formativos y el fortalecimiento de su presencia en diversos espacios educativos, comunitarios y penitenciarios. Durante los primeros meses del año, la fundación organizó iniciativas para la promoción de la cultura de paz y amplió el alcance de sus programas.

 En enero, los días 9, 10 y 11, Celina García, Daniel Romero, Carlos Flores, Lucía Díaz y Joselyn Montoya facilitaron una capacitación del Programa Alternativa a la Violencia (PAV) dirigida a personas privadas de libertad en el CAI Jorge Arturo Montero Castro. El 20 de ese mismo mes, la sede de la Fundación CEPPA acogió a una nueva generación de estudiantes del Trabajo Comunal Universitario (TCU), durante el proceso de inducción, Celina García, Daniel Romero y Hillary Alvarado fueron facilitadores. Posteriormente, el 23, 24 y 25 de enero, un segundo grupo de facilitadores Hillary Alvarado y Daniel Romero regresaron al CAI Jorge Arturo Montero Castro con una segunda capacitación, consolidando la presencia de CEPPA en ese centro penitenciario desde el inicio del año.

Durante marzo, los días 20 al 22, se llevó el proceso al CAI Jorge Debravo, donde Hillary Alvarado y Daniel Romero facilitaron una capacitación del PAV. Esta intervención adquiere un significado especial con el paso de los meses, pues en ese mismo centro ocurriría, semanas después, el evento más trascendente del año.

Durante mayo y junio, CEPPA desarrolló diversas iniciativas de forma simultánea. El 18 de mayo se realizó una capacitación de voluntariado abierta al público en la sede de la fundación, facilitada por Hillary Alvarado, Daniel Romero y Celina García. Paralelamente, entre el 7 y el 28 de mayo, el 25 de junio y el 16 de julio, Hillary Alvarado y Daniel Romero llevaron a cabo un proceso de Resolución Creativa de Conflictos (RCC) en la Escuela Finca San Juan de Pavas, abordando la temática de las figuras parentales y promoviendo, desde la familia, habilidades para la convivencia, el diálogo y la resolución pacífica de los conflictos.

Del 5 al 7 de junio, Hillary Alvarado, Daniel Romero y Gabriela Rivera facilitaron una capacitación del PAV en la Cárcel de Mujeres Vilma Curling Rivera, extendiendo el programa a la población femenina privada de libertad. Entre el 13 de julio y el 10 de agosto, Daniel Romero impartió un curso de mediación en la sede de CEPPA, conformado por cinco sesiones orientadas al fortalecimiento de capacidades para el diálogo, la gestión colaborativa de conflictos y la construcción de acuerdos en distintos ámbitos de convivencia.

El momento más significativo del año tuvo lugar los días 21, 22 y 23 de agosto en el CAI Jorge Debravo. Por primera vez en Costa Rica, cuatro estudiantes de la Universidad Estatal a Distancia (UNED) que se encontraban privados de libertad, entre ellos Carlos Brenes Ruiz, Marcos Mesén Jiménez, Hankers Jiménez Quirós y Pescod Hernández, asumieron el rol de facilitadores del Programa Alternativa a la Violencia para impartir un taller dirigido a otras personas del mismo centro penitenciario. Hillary Alvarado y Celina García acompañaron el proceso como facilitadoras de la Fundación CEPPA, brindando apoyo y seguimiento, mientras el liderazgo de la actividad recae en quienes, tiempo atrás, habían iniciado su propio proceso formativo.

Este logro fue el resultado de años de trabajo sostenido y de la convicción de que toda persona posee la capacidad de convertirse en agente de cambio. La experiencia quedó documentada en el artículo ‘‘El Camino como Facilitadores del Programa Alternativa a la Violencia de los Estudiantes Privados de Libertad del CAI Jorge Debravo’’, escrito por Gabriela Rivera Pereira y José Daniel Romero Alvarado, obra que recoge este proceso y posiciona la experiencia costarricense como un referente del potencial transformador del Programa Alternativa a la Violencia en contextos de alta vulnerabilidad.

Durante los últimos meses del año, la labor institucional continuó con la misma intensidad. Del 24 de agosto al 7 de septiembre, Daniel Romero y Celina García desarrollaron un proceso de RCC en la sede Sabanilla de la UNED. Del 4 al 6 de septiembre, Hillary Alvarado regresó al Centro de Atención Institucional Vilma Curling Rivera para facilitar una nueva capacitación del PAV dirigida a mujeres privadas de libertad.

Para el 4 al 6 de noviembre, Hillary Alvarado, Daniel Romero y Gabriela Rivera llevaron el programa al CAI Marcus Garvey, ampliando la presencia de CEPPA en el sistema penitenciario nacional. Finalmente, entre el 30 de noviembre y el 7 de diciembre, Daniel Romero y Celina García facilitaron un proceso del RCC en la sede de Palmares de la UNED, concluyendo un año de trabajo que alcanzó múltiples comunidades y regiones del país.

Más allá del número de actividades realizadas, el 2024 representó un punto de inflexión para la Fundación CEPPA. Los procesos desarrollados durante años demostraron que la educación para la paz trasciende la formación individual y tiene la capacidad de generar liderazgo, compromiso y transformación social. La experiencia vivida en el CAI Jorge Debravo evidenció que las personas no solo pueden fortalecer sus propias habilidades para la resolución pacífica de conflictos, sino también convertirse en facilitadoras capaces de compartir esos aprendizajes con otras. Este hito reafirmó la misión institucional de CEPPA y confirmó que la construcción de una cultura de paz es posible incluso en los contextos más desafiantes, cuando existen oportunidades, acompañamiento y confianza en el potencial de las personas.


[1] Edsson Alexander González Campos, Estudiante de Bachillerato en Criminología, Universidad Libre de Costa Rica, San José, Costa Rica.

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